CAMBIO CLIMÁTICO: Los países en vías de desarrollo rechazan comprometerse a reducir sus emisiones

Hay mucha gente que ha escuchado alguna vez esta palabra, hasta nosotros hemos hablado de ella en una entrada anterior, así que antes de comenzar a tratar el tema del que hacemos eco mediante el titular, haremos una breve explicación sobre el significado del cambio climático, y no lo expresaremos con nuestras palabras, sino lo haremos literalmente según la Web Oficial del Cambio Climático:

¿Qué es el Cambio Climático?

La gente habla mucho del tiempo, y no debe extrañarnos si tenemos en cuenta la influencia que tiene en nuestro estado de ánimo, en cómo nos vestimos e incluso en lo que comemos. Sin embargo, no debemos confundir el tiempo con el clima. El clima es la media del tiempo que hace en una determinada zona durante un largo periodo.

Las variaciones climáticas han existido en el pasado y existirán siempre a consecuencia de diferentes fenómenos naturales, como los cambios fraccionales en la radiación solar, las erupciones volcánicas y las fluctuaciones naturales en el propio sistema climático.

Sin embargo, durante el último siglo, la temperatura media global ha aumentado 0,6ºC, llegando a aumentar 1º C en Europa, lo que es un calentamiento inusualmente rápido. De hecho, el siglo pasado fue el más cálido, y la década de los 90 fue la más calurosa de los últimos 1000 años. Según la NASA, los cinco años más calurosos han sido, en este orden, los siguientes:

  1. 2005
  2. 1998
  3. 2002
  4. 2003
  5. 2004

Las causas naturales pueden explicar sólo una pequeña parte del calentamiento. La inmensa mayoría de los científicos coinciden en que se debe a las crecientes concentraciones de gases de efecto invernadero, que retienen el calor en la atmósfera como consecuencia de las actividades humanas.

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPPC) - un foro científico establecido en el marco de las Naciones Unidas en 1988 para reunir a miles de expertos en clima de todo el mundo - prevé que la temperatura global media puede subir a lo largo de este siglo entre 1,4 y 5,8°C como consecuencia de las actividades humanas.

Es posible que esta diferencia no parezca alarmante, pero durante la última Edad de Hielo, hace más de 11.500 años, la temperatura global era de solamente 5ºC menos que en la actualidad, ¡y fue cuando una gruesa capa de hielo cubría la mayor parte de Europa!

Hoy en día, el cambio climático está teniendo muchos impactos apreciables, que van desde los aumentos de la temperatura a la subida del nivel del mar como consecuencia del derretimiento de los casquetes polares, pasando por tormentas e inundaciones, cada vez más frecuentes.

Si no tomamos medidas, el cambio climático provocará daños cada vez más costosos y afectará al equilibrio de nuestro entorno natural, que nos provee de alimentos, materias primas y otros recursos vitales. Esto perjudicará a nuestras economías y podría desestabilizar a las comunidades de todo el mundo.

Fuente: "Europa", portal de la Comisión Europea.

imático, coinciden con lo que los científicos señalan que está causando el cambio climático. También es probable que sufras condiciones meteorológicas extremas con más frecuencia en los próximos años y puede que observes cómo aumenta el precio de las pólizas de seguro para proteger tu inmueble de los daños que puedan ocasionar las tormentas. En cuanto al futuro, se prevé que los países del sur de Europa sufran cada vez menos precipitaciones y tengan unas temperaturas más altas (En España se prevé que las temperaturas alcancen hasta 4,5ºC más de media para 2080), mientras que las temperaturas en el norte de Europa aumentarán un poco menos (entre 1,5 y 2ºC para 2080) y habrá más precipitaciones. Si vives en la costa, es posible que observes cómo sube el nivel del mar. Asimismo, es probable que te veas afectado por otros impactos del cambio climático si trabajas en la agricultura, la silvicultura o en entornos naturales, porque la vegetación y los animales se están desplazando de los lugares históricos a climas más fríos. Además, si esquías, observarás que a lo largo de los años los espacios para esquiar y los glaciares desaparecen. Es posible que en el futuro, cuando decidas a dónde ir de vacaciones, elijas lugares diferentes a los que escoges ahora, ya que algunos de los destinos turísticos habituales pueden ser demasiado calurosos o demasiado inestables. También es probable que veas cómo los gobiernos toman medidas para adaptarse al cambio climático. Por ejemplo, es posible que se fortalezcan las protecciones contra las inundaciones, que se introduzcan nuevos códigos de construcción, que se anime a los agricultores a cambiar de cultivo, etc. Si el escenario se complica - es decir, si la sociedad no toma las medidas necesarias para limitar el cambio climático o si las cosas van aún peor de lo que la ciencia prevé hoy en día - es probable que también te afecte un empeoramiento económico general y tu país quizá tenga que plantearse la posibilidad de intervenir en conflictos causados por la escasez de agua y alimentos en terceros países, ofrecer ayuda humanitaria y permitir la entrada de refugiados.


5. ¿No es ya demasiado tarde para hacer algo?

Por supuesto que no! De hecho, tenemos que actuar ahora si queremos limitar el cambio climático. Por un lado, se tardará un tiempo en establecer medidas para reducir las emisiones de gases invernadero y, por otro, los gases invernadero tienen una larga vida, por lo que las emisiones que liberamos ahora afectarán al sistema climático durante las próximas décadas. Basándose en la investigación científica, los dirigentes europeos consideran que el aumento de la temperatura media global debería limitarse a un máximo de 2ºC por encima de los niveles preindustriales, lo cual nos permitiría todavía afrontar los cambios y los efectos. La temperatura media global ya ha subido 0,6ºC en el último siglo, lo que significa que debemos actuar. Para mantener ese aumento en el límite de 2ºC es necesario que las emisiones de gases invernadero dejen de aumentar antes de 2020, o 2025 como muy tarde, y que entonces comiencen a bajar. La ciencia sugiere recortar las emisiones globales al menos un 15%, y llegar incluso al 50% en el 2050. Para ello será preciso realizar importantes cambios en nuestros sistemas de energía y transporte y contar con la contribución de todas las personas y de todos los sectores de la sociedad.


6. ¿Una persona puede conseguir realmente que cambie algo?

El cambio climático es realmente un problema de todos, y cada uno de nosotros forma parte de la solución. Si queremos ganar la batalla al cambio climático, todos los sectores de la sociedad y todos los ciudadanos deberemos colaborar. Por ejemplo, en la UE, una tercera parte de la energía se consume en los hogares (que son, por tanto, los responsables del 20% de las emisiones de gases invernadero en la UE). De esa energía, el 70% se emplea en calefacción, el 14% en agua caliente y el 12% en luz y electricidad. Los coches privados son los responsables del 10% de las emisiones de gases invernadero en la UE. Las personas también compran productos hechos con energía, utilizan aviones, generan residuos, comen carne, etc. - todas las actividades que generan indirectamente emisiones de gases invernadero. Cada ciudadano tiene capacidad de influir sobre estas emisiones y en esta página web se ofrecen más de 50 consejos sobre cómo hacerlo sin que ello afecte a su calidad de vida. De hecho, ¡ahorrará dinero! Y en su conjunto, los ciudadanos pueden lograr una importante reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. En un contexto más general, la sociedad tendrá que hacer uso de diferentes opciones para reducir las emisiones de gases invernadero. Algunas de ellas son: aumentar el uso de las fuentes de energía renovables, mejorar la eficiencia energética, usar formas más limpias de producir energía a partir de combustibles fósiles, emplear nuevos combustibles para el transporte, mejorar el aislamiento de los edificios y, a largo plazo, desarrollar nuevas tecnologías limpias, como el hidrógeno y la tecnología de las células combustibles (siempre que el hidrógeno se produzca con energía limpia). Es deber de los responsables políticos establecer un marco para fomentar el uso de estas alternativas y, tanto los científicos como los investigadores deben desarrollar y mejorar los recursos limpios en los terceros países, ofrecer ayuda humanitaria y permitir la entrada de refugiados en su país.


7. ¿Qué hace el sector empresarial?

Las empresas y la industria, están empezando a comprender que al recortar sus emisiones de gases invernadero no sólo combaten el cambio climático sino que también pueden ahorrar dinero, mejorar su competitividad y reforzar su reputación corporativa. Cada vez son más las empresas que trabajan para reducir sus emisiones. Por ejemplo, una gran empresa multinacional que fabrica diferentes productos en distintas regiones del mundo ha ahorrado 1.500 millones de euros desde 1990 reduciendo el consumo de energía e instalando nuevas tecnologías respetuosas con el medio ambiente en sus fábricas. Además, ahorra entre 7 y 11 millones de euros gracias al uso de las energías renovables. Con estas medidas, ha reducido sus emisiones de gases invernadero en un 67% desde 1990. Las asociaciones de fabricantes europeos, japoneses y coreanos de automóviles se han comprometido voluntariamente a reducir las emisiones medias de CO2 de los nuevos vehículos de pasajeros vendidos en Europa en aproximadamente una cuarta parte de los niveles de 1995 antes de 2008 o 2009 (según qué asociación). Cerca de 11.500 grandes emisores del sector de la generación de energía y calor, y de determinados sectores intensivos en energía en la UE participan también en el comercio de las emisiones de la UE (ver pregunta siguiente). En virtud de estos planes, están autorizados a liberar solamente una cantidad limitada de CO2 sin cargo alguno. Esto les anima a mejorar su eficiencia energética y a invertir en nuevas tecnologías respetuosas con el medio ambiente. El desarrollo de las tecnologías respetuosas con el medio ambiente también genera nuevos puestos de trabajo y abre nuevos mercados. Gracias a los programas de apoyo para la energía eólica en varios países de la UE, las empresas europeas suministran en la actualidad el 90% del mercado global de los equipos de energía eólica, un mercado en auge.


8. ¿La industria de la UE sufre por las restricciones impuestas a las emisiones mientras otros países tales como Estados Unidos y China pueden crecer sin regulación alguna?

No, no es así. La industria es sólo uno de los sectores que debe reducir las emisiones para que la UE alcance el objetivo relativo a las emisiones establecido en Kioto durante el período 2008-2012. Otros de los sectores son el transporte, la vivienda y la agricultura, por lo que el reto se comparte. Además, los gobiernos de la UE pueden cumplir parte de los requisitos relativos a la reducción invirtiendo en proyectos que ahorran en emisiones en otros países (en virtud de los mecanismos flexibles de Kioto), por lo que el esfuerzo para reducir las emisiones no se limita al territorio comunitario. Para maximizar las oportunidades de reducción y minimizar los costes para la industria, la UE puso en marcha el Sistema Europeo de Comercio de Emisiones en enero de 2005. El sistema funciona de la siguiente manera: los gobiernos comunitarios han establecido límites a la cantidad de CO2 que pueden emitir al año unos 11.500 grandes emisores del sector de la generación de energía y calor, y de determinados sectores intensivos en energía. Estas centrales generan casi la mitad de las emisiones de CO2 de la UE. Las plantas que emitan menos CO2 pueden vender las cuotas de emisión no utilizadas a otras fábricas que no lo están haciendo tan bien. Esto supone un incentivo financiero para reducir las emisiones. El sistema también garantiza que haya compradores de complementos de emisiones: las empresas que superan sus límites de emisión y no pueden cubrirlos con los derechos de emisión adquiridos a otros deberán pagar una multa. El Sistema de Comercio de Emisiones se asegura de recortar las emisiones cuando resulta más barato y disminuye los costes generales de reducir las emisiones para la industria en una tercera parte aproximadamente. En el ámbito económico, los estudios de la Comisión Europea concluyen que el objetivo de Kioto se puede alcanzar con un coste anual de entre 2.900 y 3.700 millones de euros, que es menos del 0,1 % del PIB de la UE. Uno de estos estudios concluyó que, sin el Sistema de Comercio de Emisiones, los costes serían de 6.800 millones de euros. Así mismo, la reducción de las emisiones aporta ciertas ventajas, como una mayor eficiencia energética, unos gastos energéticos más bajos (especialmente importante cuando los precios del petróleo suben, como ahora) y una mejor calidad del aire. Sin embargo, la UE es consciente de que no puede resolver el cambio climático ella sola. Las emisiones de la UE suponen un 14% aproximadamente de las emisiones globales; es por tanto necesario que los principales emisores hagan un esfuerzo por abordar esta cuestión si queremos enfrentarnos con éxito al cambio climático. La UE promueve la participación de todos los principales emisores en el futuro sistema internacional del cambio climático, que se establecerá después de 2012, cuando expiren los objetivos de Kioto. En mayo de este año, los gobiernos de todo el mundo iniciaron las conversaciones sobre ese nuevo sistema del cambio climático.


9. ¿No sería más lógico, desde el punto de vista económico, no intentar frenar el cambio climático e invertir dinero en adaptarse al mismo en lugar de combatirlo?

Cada vez hay más pruebas científicas que indican que las ventajas económicas de limitar el aumento de la temperatura global a un máximo de 2ºC - el objetivo de la UE - compensarán con creces los costes de reducir las emisiones lo suficiente para mantener ese límite. A pesar de que al principio se invertirá dinero en modificar el sector energético y reducir las emisiones de los gases invernadero, la contrapartida estará en los recursos que ahorraremos al evitar el daño derivado del aumento del nivel del mar, de las condiciones meteorológicas extremas, de la escasez de agua, de las inundaciones y del mal funcionamiento de los ecosistemas. Por ejemplo, un estudio de la Agencia alemana de Medio Ambiente y del Instituto Potsdam de Investigación sobre el impacto climático publicado en marzo de 2006 señala que se podrían recortar las emisiones globales de gases invernadero en un 50% antes de 2050 a un precio de apenas el 1% del producto interior bruto (PIB), mientras que el coste de un cambio climático desenfrenado podría reducir el PIB global un 10%. Además, existen muchos 'efectos secundarios' positivos de combatir el cambio climático que tienen sentido desde el punto de vista económico: un menor consumo de energía y otros recursos naturales supone ahorrar; la diversificación de las fuentes de energía, incluido un mayor uso de las fuentes de energía renovables, hará que nuestras economías sean menos vulnerables a la subida del precio del petróleo, porque diversificaremos las fuentes de energía y fortaleceremos las renovables; dependeremos menos de los combustibles importados, mejorando la seguridad de nuestro abastecimiento. Un estudio reciente señala, además, que el 50% del coste de cumplir los objetivos de Kioto podrá recuperarse mediante el ahorro en los controles de la contaminación atmosférica. Así mismo, los actores del mercado que lideran el desarrollo de tecnologías respetuosas con el medio ambiente tendrán una ventaja competitiva muy importante y aquí, la UE, tiene una verdadera oportunidad para tomar el liderazgo mundial, al igual que lo hizo con el mercado de los equipos de energía eólica, en el que las empresas europeas suministran actualmente al 90% del mercado global.


10. ¿Qué ocurrirá cuando expiren los objetivos de Kioto en 2012?

La política comunitaria sobre el cambio climático no termina en 2012. Muchas de las políticas de la UE en curso tendrán un impacto importante más allá del período de compromiso del Protocolo de Kioto (2008-2012) y el Sistema de Comercio de Emisiones de la UE seguirá vigente después de 2012. La segunda fase del Programa Europeo Sobre el Cambio Climático se puso en marcha en octubre de 2005 para identificar otras medidas rentables, centrándose en la revisión de la implementación de las medidas ya establecidas, abordando el problema de las emisiones de la aviación y el transporte de pasajeros por carretera y desarrollando una tecnología de captura y almacenamiento de carbono y unas estrategias para adaptarse a los inevitables efectos del cambio climático. Paralelamente, 188 naciones participan en las conversaciones mundiales sobre la acción futura en relación con el cambio climático, bajo los auspicios de la Convención para el Cambio Climático de la ONU de 1992. Estas conversaciones comenzaron en mayo de 2006 en Bonn y pretenden lograr un acuerdo sobre otras actuaciones internacionales para frenar el cambio climático. La Comisión Europea ha destacado varios elementos fundamentales para lograr un buen régimen de cambio climático: la necesidad de contar con una amplia participación por parte de los sectores y de los países emisores, la cobertura de todos los gases invernadero, el impulso para que la innovación avance y se empleen tecnologías de bajo contenido en carbono, el uso continuado y extendido de instrumentos de mercado y medidas de adaptación.

Fuente: "EUROPA", portal de la Unión Europea.
Y ahora sí pasamos con el artículo:

Países como China y la India, que se han convertido en los principales contaminantes del planeta, dicen que los recortes limitarían su crecimiento económico

EFE Nusa Dusa (Bali)

La Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático cerró hoy su primera semana con optimismo pero sin decisiones claras y con un firme rechazo de los países en vías de desarrollo a comprometerse a reducir sus emisiones, tal como reclaman algunas naciones industrializadas.

"Está muy claro que los países en vías de desarrollo no están dispuestos a aceptar objetivos de reducción de emisiones de obligado cumplimiento", dijo Ivo de Boer, secretario ejecutivo de la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático (UNFCCC), en una conferencia de prensa celebrada en Bali, en la que valoró con optimismo la marcha de la Conferencia.

Países como China y la India, a los que el Protocolo de Kioto no obligaba a reducir sus emisiones pero que en los últimos años las han incrementado enormemente y se han situado entre los principales contaminantes del planeta, no aceptarán ningún tipo de imposición en este sentido, al considerar que limitarán su crecimiento económico.

"Las partes están debatiendo fórmulas para incentivar a esos países a limitar sus emisiones", explicó De Boer, que se mostró partidario de que el debate de Bali no se centre sobre los límites concretos de emisiones y pidió que esa cuestión se trate con más detalle dentro de dos años.

"Lo importante ahora es decidir los instrumentos de que van a disponer los países para actuar en mitigación y en adaptación, y esos conocimientos permitirán luego tomar decisiones sobre objetivos que tengan sentido", dijo De Boer.

Los alrededor de 190 países representados en la conferencia comparten la opinión de que es esencial diseñar mecanismos de adaptación, de acuerdo con las advertencias del Grupo Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU (IPCC), ganador del Premio Nobel de este año junto con Al Gore, que ha dejado clara la necesidad de adaptarse al aumento de temperaturas.

Tecnologías limpias

Otro de los temas en el que se ha progresado esta semana trata sobre los mecanismos para transferir tecnologías "limpias" a los países más pobres, así como fórmulas que abran los mercados a productos tecnológicos más respetuosos con el medioambiente.

El principal desacuerdo en este sentido radica en que muchos países en vías de desarrollo reclaman un fondo para la transferencia de tecnología, mientras que las naciones industrializadas entienden que esos costes se pueden cubrir con fondos ya existentes.

"Los países en vías de desarrollo realmente necesitan tecnologías respetuosas con el medioambiente. Hay un grupo de trabajo y espero que en esta conferencia sea posible extender su mandato para el próximo año", indicó De Boer, que añadió que se espera un apoyo mayoritario al borrador sobre transferencia de tecnología.

En la cuestión en la que no se ha avanzado tanto es en el establecimiento de mecanismos de financiación que sirvan para desarrollar tanto la adaptación como la mitigación del cambio climático, lo que podría determinar el éxito de esta convocatoria.

Límites a la deforestación

Según indicó el secretario de la UNFCCC, sí ha habido un buen entendimiento entre las partes en cuanto a la necesidad de limitar las emisiones de CO2 procedentes de la deforestación, una cuestión que quedó fuera del Protocolo de Kioto pero que se ha demostrado esencial, ya que esos gases representan el 20 por ciento del total de las emisiones nocivas a la atmósfera.

"Los gobiernos han acordado seguir trabajando para diseñar un régimen de reducción de emisiones procedentes de la deforestación en países en vías de desarrollo y están detallando el programa de trabajo y la metodología, que probablemente incluirá evaluar los cambios en la cubierta de bosques, la cuestión de cómo demostrar el ahorro de emisiones procedentes de la deforestación y de cómo medirlo", dijo.

De Boer se mostró optimista del avance que ha realizado en una semana la conferencia y recordó la urgencia de que en Bali se alcancen resultados tangibles.

"El mensaje del IPCC es alto y claro. El mensaje es 'Actuar Ahora'", dijo De Boer, que añadió que "cuando vengan los ministros de Medioambiente el próximo miércoles, yo les diría: 'El mundo está esperando. ¿Cuál es su respuesta política a lo que la ciencia nos está diciendo?'".

De Bali no saldrá un texto que dé continuidad a Kioto tras finalizar el periodo de vigencia de su primera fase en el 2012, pero sí se sentarán las bases que determinarán si la comunidad internacional logrará o no alcanzar un acuerdo a tiempo para esa fecha y en qué términos.

"Este encuentro es para echar a rodar la rueda. Estamos tratando un tema muy complicado, incluso conseguir un acuerdo en dos años es muy ambicioso, así que mucho menos podríamos hacerlo en dos semanas", dijo de Boer.

Fuente: ADN


1 comentarios: