Cómo Hacer un Semillero


Antes de preparar el semillero, deberemos tener preparada la tierra para semillar, como bien indicamos en esta otra entrada.



En el mercado venden muchos productos para utilizar como semilleros: bandejas planas, bandejas con apartados para cada plántula... Pero no tenemos por qué gastarnos dinero, ya que podemos reciclar productos que utilicemos en casa, como pueden ser vasitos de yogur (bien limpios), cartones de leche, vasos de plástico, bandejas de dulces, de carne... todo bien limpio para asegurarnos que las plantas crezcan sanas.

En mi caso, utilicé vasos de agua de plástico y una maceta pequeña que tenía por casa.

Tanto los vasos de plástico, como las macetas, como cualquier producto que utilicemos como semillero, deben tener unos agujeritos para que el agua drene, no se nos estanque y acabemos pudriendo la plántula, así el exceso de agua saldrá de nuestro recipiente.

Una vez tengamos los agujeros hechos, llenaremos con la tierra que tenemos hecha para semillar casi hasta arriba, dejando medio centímetro libre. 

Una vez tengamos todos los vasitos con la tierra, regaremos cada uno de ellos, para que la tierra esté húmeda y la humedad acabe arropando a la semilla cuando la pongamos y tapemos.


Una vez hayamos regado, pondremos las semillas en el centro. Hay quienes ponen varias semillas en cada vaso, y luego quitar las plántulas más pequeñas para quedarnos con la más grande y fuerte, pero como para ser el primer semillero, puede parecernos todo más complicado, opté por poner una única semilla en cada vaso, centrada.


Las semillas que queremos plantar en este caso, son de tomate, 8 vasos nos darán tomates normales (ecológicos) y 4 de ellos serán tomates cherry.

Al ser las semillas tan pequeñas, no debemos poner demasiada tierra encima de ellas para taparlas, prácticamente deben estar superficiales, por lo que las taparemos con medio centímetro de tierra, dejando el vaso llano, sin montículos ni hoyos. Y volveremos a regar. Con una regadera, al principio, no lo aconsejo, ya que al caer el agua tan fuerte podemos mover las semillas de su sitio. Aconsejo hacerlo con un pulverizador, que lo venden en cualquier chino por 75 céntimos. Mojar bien la tierra pero sin pasarnos. 


Al principio, hasta que germinen las semillas, es recomendable taparlas con un plástico, nos aguantará la humedad, mantendremos una temperatura más o menos constante y favoreceremos la germinación de la semilla. Yo utilicé film transparente y lo sujeté a los vasos con unas gomas.


Estos plásticos habrá que quitarlos cada 1 o 2 días para que se airee y después volverlos a poner hasta que germine la semilla. Cuando veamos que el tomate, en este caso, comience a salir, quitaremos el plástico definitivamente.

Como hemos plantado dos variedades de tomate, para diferenciarlos, pondremos unas etiquetas en los vasos. En ellas pondremos la variedad del tomate y la fecha en que lo sembramos. Podéis pegarla con celo en el vaso, o hacer unas "señales" muy fáciles de hacer, sólo necesitarás un pedazo de cartón o cartulina que podréis reutilizar de cualquier envase, un palillo y celo. El cartón irá pegado al palillo con celo, y lo clavaremos en una orilla del vaso para identificarlo.


El tomate es una planta que necesita humedad, debemos procurar que la tierra esté húmeda siempre, por lo que cuando veamos que la tierra empieza a secarse, regaremos. Cuando germinen, intentaremos no mojar las hojas, ya que pueden generar enfermedades a la plántula, regaremos siempre a la tierra y no a las hojas ni tallo.

Según el paquete de semillas, el periodo medio de germinación de las semillas es de 8 a 10 días, con la humedad y temperatura adecuados, por eso debemos intentar hacer caso a las instrucciones del paquete.

Espero que os sirva de ayuda y que cada vez más gente se una a la fiebre del huerto ecológico.

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